Higiene y comodidad
Empezando por la comodidad, las lentillas diarias son más fáciles de mantener y requieren de menos cuidados que otras. Basta con sacar las lentillas de su envoltorio y desecharlas en la basura una vez haya acabado el día. Al estar comercializadas en envases individuales perfectamente esterilizados, estas lentillas tienen una higiene superior ya que conllevan una manipulación mínima, puesto que solo se tocan al ponerlas y al quitarlas.
El hidrogel de silicona
Estas lentillas desechables diarias suelen ser blandas, fabricadas con un tipo de silicona especial que atrae y retiene el agua.
Este material recibe el nombre de hidrogel de silicona, altamente transpirable y permeable para los ojos, que consigue que las lentillas sean, además, más seguras y que provoquen menos problemas de incompatibilidad en el ojo. La alta transpirabilidad de este material consigue, también, que este tipo de lentillas puedan ser llevadas cómodamente durante muchas horas.
Versatilidad
Otro de los beneficios de estas lentillas es que se pueden adaptar a muchos tipos de graduaciones, haciendo que sean aptas para cada tipo de problema visual. También, al ser de uso diario, estas lentillas son más seguras y compatibles con la mayoría de usuarios. Y es que, al estrenar un par nuevo cada día, las lentillas están siempre en las mejores condiciones posible de calidad e higiene.
Tipos de lentillas diarias
Podemos diferenciar los tipos de lentillas según el tiempo de uso y según el problema visual que solucionen. En el caso de las lentillas desechables diarias, encontramos lentillas para miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia.